Audi S4 & BMW M3: comparativa: dos supercoches.
Si usted es un lector del tipo inquieto, que no puede esperar para conocer el final de una historia, seguramente ya habrá ido directo a los números y se habrá dado cuenta de que el vencedor de esta comparativa es el BMW M3. No se adelante a los hechos. Esto no se trata sólo de números, por más que se insista en que las matemáticas explican el universo. Tratemos pues, de explicar de otra manera cómo se desarrolló esta batalla entre dos de los mejores automóviles del planeta. Cuando Audi se propuso hacer la nueva versión del S4, en muchos aspectos tenía el M3 en la mira. El cupé de BMW es la referencia dentro de los amantes de los autos que son capaces de combinar la deportividad con el uso diario. Y el auto de BMW ha sido capaz de vencer una y otra vez, a todos los rivales que se le han puesto por delante. Era un verdadero desafío el que asumían los ingenieros de Ingolstad.
Y para vencer el desafío, buscaron algunas de sus más poderosas armas. La primera de ellas fue el motor, que transformó el S4 en un pionero en su segmento al utilizar una máquina de ocho cilindros, en un territorio dominado por los motores de seis. La planta de poder del S4 es la del A8, modificada no sólo para caber en el mucho menor espacio del cofre del S4, pero también para abrigar cuatro caballos de fuerza más, lo que le daba, de entrada, una ventaja psicológica sobre el rival a vencer, al ganar la batalla inicial sobre la cantidad de caballos disponibles, aunque sea por un solo equino. Llantas, frenos y suspensión vinieron después de la elección del motor, que cuenta también con dos cajas de cambio: una manual de seis velocidades y una automática de cinco, con Tiptronic, precisamente como la del auto que probamos.
El M3 es un auto algo más conocido. Su base es la de la más que exitosa Serie 3 de BMW, en su versión de dos puertas. El motor también parte de la mayor máquina de la gama, el de seis cilindros en línea y 3.0 litros, pero con los "esteroides" necesarios para transformarlo en una planta de poder más en serio, el desplazamiento subió a 3.2 litros, mientras que la cantidad de caballos de eleva a magníficos 343. El nuestro está equipado con la caja de cambios SMG, que es una caja manual con el embrague controlado por una computadora, en lugar de por un pedal utilizado por el chofer. Esta caja hace los cambios incluso más rápidamente que un piloto, incluso un piloto experto. Y esto, de cara, es una ventaja para el M3. Con esas dos máquinas en las manos, partimos felices como niños a hacer las pruebas dinámicas en el autódromo de Toluquilla. Todos los instrumentos estaban ajustados, principalmente nuestro equipo "estrella", que mide los desplazamientos de los autos con la ayuda del sistema de posicionamiento global por satélite, el ya conocido GPS.
Lo difícil aquí es describir la felicidad que sentíamos. La sonrisa no se nos borró hasta después de varias horas de acabadas las pruebas. Estábamos entonces, como lo podrán ver en los números (otra vez los números), en el terreno preferido del M3, que ganó todas y cada una de las pruebas dinámicas. Es más o menos fácil explicarlo. Con una cantidad de caballos de fuerza muy similar y menor peso, es natural que el BMW salte adelante. Tanto, que llega a los 100 km/h casi dos segundos antes del S4, que tardó 8.1 segundos para hacer lo que el M3 hizo en 6.24. El mismo motivo lo hace ser mejor también en el frenado, cuando usó 38.74 metros para detenerse desde los 100 km/h, contra 41.38 metros del S4.
Pero los motivos que lo hacen más agradable en la pista son otros, además de estos. La tracción trasera es, probablemente, el mayor de ellos. La fuerza en el eje posterior hace del M3 un coche más puro, que permite colear y pide la corrección en el volante y esto es muy, muy agradable n una pista. Claro, no sólo es agradable, también permite que se vaya más rápido. También los promedios de velocidad, las velocidades más y la resistencia a las fuerzas laterales fueron mayores en el M3 que en el auto de Audi. Pero claro, el BMW tiene que agradecer el hecho de que las pruebas se hicieron en un día seco. Un poco de agua en la pista y la tracción integral del S4 lo hubiera puesto por arriba del M3.
Terminada la prueba, vamos cada todos a nuestras casas y ahí, en el tráfico de la ciudad, las cosas comienzan a invertirse. La calidad de marcha del S4, si bien no es precisamente una seda, es mejor que la del M3. Luego, hay dos puertas más en el coche de Audi, lo que facilita mucho la vida en la hora de tener otros pasajeros. El cambio automático, que le resta puntos en la pista de velocidad, aquí se convierte en una ventaja, que sumada al mejor ambiente en general del Audi en su interior, hace de éste un coche mucho más placentero en el día a día, comparado a su vecino de Bavaria. Por si fuera poco, el S4 cuesta 12 mil dólares menos, una cantidad de dinero considerable.
Claro, estamos comparando un sedán contra un cupé. Un coche automático contra uno manual-electrónico. Un coche de 69 mil dólares contra uno de 81 mil billetes verdes. Pero todos saben que estos coche son rivales. Y las verdaderas diferencias entre ambos no residen en las enumeradas en este párrafo, son diferencias de percepción y de valor. El que elige un M3 está buscando diversión pura, sin importar el precio de la calidad de marcha, de las dos puertas menos o del cambio menos cómodo. El que se incline hacia el S4, estará decidiéndose por un coche mucho más fácil de manejar, casi tan rápido y divertido como el BMW y que tiene la ventaje de seguir siendo muy veloz durante la época de las lluvias.
 |
Fuente: Sergio Oliveira/Rafael Montaño http://www.autos.com.mx
Audi S4 & BMW M3: comparativa: dos supercoches. Audi S4 & BMW M3: comparativa: dos supercoches. |
|