Ford Fairlane Sunliner de 1955 : El cabriolet que se convirtio en hito (II)
El día está algo nublado, pero la temperatura es agradable y apetece rodar con la capota recogida. Para que no nos fatiguemos, bastará con soltar los enganches que ajustan en la parte alta del parabrisas y pulsar un botón. Del pliegue de la capota de grandes dimensiones se van a encargar unos motores eléctricos que, dada la instalación eléctrica de 6 Voltios, va a requerir un poquito de tiempo. Además, es recomendable hacerlo con el motor arrancado, para evitar el riesgo de descargar la batería, y sólo nos quedará colocar el cubrecapota.
El motor V8 apenas se deja oír, pero nada más emprender la marcha y tomar la primera curva se nota que estamos a bordo de lo que los más deportistas calificarían como un barco. Y no es porque el Fairlane sea muy pesado, sino que sus reglajes están pensados para dar mucho confort al estilo americano, es decir, con suspensiones blandas y de gran recorrido, y la sensación de que la carrocería se lo piensa mucho antes de obedecer al volante, con dirección servoasistida y nada menos que 4,5 vueltas de tope a tope. El motor tiene fuerza de sobra, sobre todo porque posee mucho par y no plantea el menor inconveniente arrancar en llano con la segunda velocidad engranada.
Ahora bien, tanta caballería sólo invita a ser utilizada con la capota puesta y en carreteras muy despejadas, ya que la ausencia (¡)de cinturones de seguridad, sumada a una tapicería que tiende a resbalar, invitan a que sea el conductor solo, bien aferrado al volante, el que se encargue de desbravar a esta calesa con motor de explosión. Sin lugar a dudas, su uso más placentero es el paseo tranquilo, siempre a velocidades inferiores a unos 80 km/h, dejándose mecer por los movimientos de la suspensión a la entrada de las curvas, con el rostro acariciado por la brisa que llega por encima del parabrisas y el suave ronroneo del motor V8 como sonido de fondo.
Fuente:
http://motor.terra.es
Ford Fairlane Sunliner de 1955 : El cabriolet que se convirtio en hito (II) Ford Fairlane Sunliner de 1955 : El cabriolet que se convirtio en hito (II) |
|