Nissan Maxima 2004: diseño atractivo, buen motor y equipo muy encima de la media
Antes de analizar el Maxima, hay que entender para quién está hecho. Para empezar se trata de un sedán de gran tamaño, por lo que los jóvenes no son precisamente su público blanco. Luego, por su precio y nivel de equipo, entra en un rango que escapa del poder adquisitivo de los menos entrados en años. Por lo tanto, si bien es cierto que el Maxima 2004 es un auto más joven que su antecesor, hay que dejar en claro que se trata de un coche que será buscado por gente entre los 35 y 55 años de edad. Ah, y también con una cuenta bancaria rellena lo suficiente, como para no sucumbir al retiro de 396 mil pesos que cuesta la versión Touring, exactamente la que probamos en esta ocasión.

Una vez entendido lo que quiere ser el nuevo Maxima, es más fácil percibir sus virtudes y sus pocos defectos. Entre las primeras están el enorme espacio interior, que sigue siendo el ejemplo a seguir en el segmento. Ningún otro auto en México ofrece semejante espacio, ni siquiera el Grand Marquís, cuyas dimensiones exteriores hacen pensar que por dentro también hay mucho lugar para cabeza, hombros y piernas, aunque esto no sea cierto. Con el Maxima no sólo es cierto, sino que el espacio incluso sobra. Nos deja la impresión de que Eduardo Nájera puede andar en el asiento de atrás, con las piernas cruzadas. El poder de su motor también es una gran virtud y lo hace un coche más ágil, rápido y económico que el auto de Ford citado anteriormente, para seguir con el mismo ejemplo. Por último está su excelente nivel de equipo, que ofrece ajuste eléctrico de la dirección y de los asientos (que también cuentan con calefacción), todo con memoria, entre otras amenidades ya comunes en este nivel de autos como la piel de los asientos, el quemacocos o el reproductor de CDs con capacidad para seis discos en el tablero (hacemos una mención especial a la excepcional calidad del sonido, diseñado por Bose).
Así, ya vimos que el Maxima es un coche grande, bien equipado, exclusivo y rápido. Ahora veamos cómo se comporta cuando realmente interesa: en movimiento. Gracias a su buen motor, el omnipresente V6 de 3.5 litros de Nissan (que equipa el Altima, el Z, la Pathfinder, la Murano y la Quest 2004), que en este auto tuvo su potencia elevada 265 caballos de fuerza, el arranque es el momento más delicioso del coche. Muy pocos podrán seguir al conductor de un Maxima 2004 cuando éste se determine a salir adelante, basta con ver los números que logró en el autódromo en la tabla al lado, para darse cuenta de ello. En la carretera, principalmente en una ancha autopista, el Maxima se siente como en casa, con espacio para maniobrar los casi cinco metros de largo que mide el auto y potencia suficiente para hacer de los rebases un juego de niños.

En ese ambiente, el Maxima puede acelerar y acelerar y acelerar hasta más o menos los 180 km/h sin problemas. Después de esto, el auto pierde el aplomo que se espera de un coche de estas dimensiones y esto tiene algunos culpables, entre ellos la dirección. Algo sobre asistido, el volante no logra mantener el auto con la firmeza que debería hacerlo, lo que se siente primordialmente en dos momentos: en un arranque brusco, cuando se le exige al volante de un coche de tracción delantera una difícil doble-tarea, de jalar el auto y mantener la trayectoria al mismo tiempo. El otro momento se percibe después de los 180 km/h, pero entonces el problema no es sólo la dirección, sino el conjunto llantas-suspensión-dirección. Los neumáticos que equipan este auto, montados en rines de 18 pulgadas de diámetro, están diseñados para ofrecer deportividad, mientras que la suspensión busca equilibrarlo con un ajuste más blando. Se suma a ésto la dirección poco sofisticada y tenemos en nuestras manos un auto cuyo comportamiento es excelente entre los 60 y los 180 kilómetros por hora. De 0 a 60, el Maxima se siente algo rígido. El perfil bajo de sus llantas permite que las ondulaciones y los baches del camino se filtren al habitáculo en la forma de ruidos y, claro, de vibraciones. Después de los 180 km/h, la suspensión se muestra más suave de lo que sería adecuado a un manejo deportivo, lo que se une a lo blando de la dirección para hacer que andar en un Maxima cerca de los 200 km/h, no sea muy recomendado, sin que esto signifique que la inseguridad se asome más por culpa del auto que de la velocidad.
Pero tendremos que volver al perfil de los clientes en potencia del Maxima para entender que, para su consumidor final, el auto tiene una mezcla adecuada entre comodidad y espíritu deportivo. Si acaso, el problema de manejo del Maxima de refleja más de 0 a 60 km/h que después de los 180.
Otro detalle puede ser la excesiva similitud con el Altima. Sus dimensiones son similares (el Maxima es poco más de cinco centímetros más largo), su forma es similar (claro, pertenecen a la misma familia) y lo que ofrecen es parecido: espacio, potencia y equipo. Para diferenciarlo, Nissan puso en el Maxima un nivel de terminados mejor, un equipo más exclusivo y 20 caballos de fuerza extras. Si a usted le parecen adecuados los 100 mil pesos adicionales que se piden por poner un Maxima y no un Altima en su cochera, éste es su auto. Además, le podemos decir que el sabor de boca que nos deja el coche es de lo más agradable. Los "problemas" que aquí mencionamos, si por un lado son reales, por otro no son más que detalles descubiertos por quienes tenemos como tarea llevar los autos a sus límites. Un consumidor "normal", no tendrá motivos más que para amar el Maxima 2004.
Fuente: Sergio Oliveira / http://www.autos.com.mx
Nissan Maxima 2004: diseño atractivo, buen motor y equipo muy encima de la media Nissan Maxima 2004: diseño atractivo, buen motor y equipo muy encima de la media |
|