Nissan Titan: no podría ser otra más que un golazo.
Si intentáramos traducir en términos futbolísticos a la Nissan Titan, la imagen resultante no podría ser otra más que un golazo. Y no uno esperado, de un jugador consagrado como Ronaldo o Zidane, sería un gol espectacular hecho por algún jugador de una selección sub 23, porque en el segmento de las grandes pickups Nissan no pasa de esto, de un novato, aunque sin duda uno que se estrenó con un golazo.
La Titan entrará de inmediato en el gusto de los amantes de las pickups grandes. Tiene todas las armas correctas para hacerlo. Es del tamaño correcto, no se queda tímida como lo hizo la Toyota Tundra. Su chasis es sólido como la que más. El espacio interior es amplio como lo es el de la familia Nissan en el segmento de los sedanes con el Altima y Maxima, es decir, sobresaliente. Además, su aspecto es rudo y fuerte, como conviene a un vehículo dirigido, en su inmensa mayoría, a los "machos". Con la Titan Nissan repite lo que hizo BMW con la X5, esperó a que los demás hicieran sus SUV, las estudió y buscó mejorarlas. Y lo logró, si no en todos, en muchos aspectos.
Por fuera, como ya lo dijimos, el diseño de la Titan impone respeto. Primero son sus dimensiones lo que salta a la vista. No es la más alta (Lobo y Ram le ganan en ese terreno), pero sí es la más ancha de las grandes camionetas. Luego, la parrilla cuyo cromo va desde la base del cofre hacia la parte más baja de la fascia y uno los faros, no pasa desapercibido ante los ojos de nadie. A esto se le suman los faros de niebla; los rines de 18 pulgadas de diámetro; los inmensos espejos laterales, con dos puntos de fijación a la carrocería, recordando a los camiones de tres y media toneladas; los estribos laterales y la gran área de lámina de las puertas y la caja, que resaltan más en esta versión de doble cabina que en la de cabina extendida, y tenemos a un verdadero titán de los caminos. De hecho, le elección del nombre de la camioneta fue de una fortuna absoluta, de antemano, nos prepara mentalmente para algo fuerte, grande y, por supuesto, poderoso. Nissan, claro, lo escogió con alevosía y ventaja.
El poder de la Titan, claro, no es sólo aparente. Bajo el cofre está un V8 de 5.6 litros de desplazamiento, 305 caballos de fuerza y 379 libras-pie de torque. Más de 90% de este par motor se entrega a las 2,500 revoluciones por minuto, lo que provoca que un mínimo pisotón en el pedal del acelerador, haga que la Titan salte hacia adelante con una determinación poco común para un vehículo tan grande y tan pesado. También esto fue pensado para ser así. Como era al primer intento de la marca, eligieron impresionar por todos lados, incluso en el manejo. Así, la Titan es rápida y también fuerte lo bastante para remolcar casi cualquier cosa, aunque en este país esto se use mucho menos que en Estados Unidos, para cuyo mercado la camioneta fue, obviamente, diseñada.
La Titan no fue pensada, sin embargo, como un vehículo de trabajo. No hay versiones de cabina sencilla, ni de equipo escaso. Se trata de una camioneta de uso personal y una vez que la manejamos, su calidad de marcha nos muestra esa orientación. La Tian pisa suavemente sobre el terreno, pese a sus 2,950 kilogramos de peso. La ayuda la dirección de piñón y cremallera, de buen nivel de precisión y transmisión del pavimento. También le ayuda y aún más, la suspensión de horquilla doble adelante, que compensa la dureza del eje rígido trasero, indispensable en una pickup que se digna de la capacidad de cargar algo en su caja.
Otra ayuda fuerte en el desempeño de la Titan viene de su caja de cambios automática de cinco velocidades. Además de hacer un buen juego con el motor, la caja funciona con una suavidad casi absoluta. Es difícil darse cuenta del momento en que hace los cambios, principalmente los ascendientes. Loa frenos, de disco en las cuatro ruedas, también mostraron un buen comportamiento en las pruebas, sin señales de fatiga y con un desempeño correcto.
En la caja, que en esta versión viene preparada con una especie de pintura protectora, hay rieles superiores que proporcionan una mayor facilidad de amarrar objetos. También hay una pequeña apertura en la parte lateral izquierda de ésta, en cuya cavidad se pueden guardar algunos objetos pequeños, como herramientas. La llave de ignición sirve para abrirla y cerrarla.
Tal vez no le guste el diseño demasiado fuerte (ostentoso podría ser la palabra). Tal vez usted sea un tradicionalista, que está "casado" con la idea de que una pickup grande tiene que ser americana y llevar en la parrilla el logotipo de GM, Ford o Dodge. Pero si lo que usted está buscando es simplemente un buen producto en el segmento, o es de los ávidos por traer una novedad, la Titan difícilmente lo defraudará.
Por dentro de la Titan
La Titan es como un auto de lujo, aunque esta afirmación para muchos parezca un lugar común. Claro, más que nada en esta versión más equipada, la Crew Cab LE, con precio de nada módicos 440 mil pesos, no se podría esperar menos que los detalles que ofrece sobre sus competidoras como el reproductor de DVD; la doble memoria para el asiento del conductor; el quemacocos eléctrico de tres posiciones; la calefacción de los asientos o el ajuste, también eléctrico, de los pedales. Ni para qué mencionar la tapicería de cuero; el reproductor para seis CDs o el cambio automático, que parecen obvios cuando se conoce lo que citamos anteriormente.
El espacio es abundante, como ya se dijo. Incluso cinco pasajeros viajarán a gusto. Piernas, cabeza y hombros tienen respetado su lugar en la Titan, que además ofrece a los pasajeros de atrás tomas de corriente; salida de aire acondicionado y portavasos. ¿Necesita cargar objetos y no personas? No hay problema, los asientos se pliegan hacia atrás y el piso, totalmente plano, queda libre de obstáculos, haciendo las veces de una buena cajuela.
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Fuente: Sergio Oliveira/ http://www.autos.com.mx
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