MG : MG ND
Estos ND sólo fueron vendidos a los llamados Amigos de la Fábrica. Clientes que se distinguían por algo especial. En 1934 fue construida una pequeña serie, pero nunca se la registró en los archivos oficiales y fue recién en 1960, cuando el autor e historiador Kenneth Ullyett develó la existencia de los mismos en su libro "The MG Companion". Para confundir más las cosas, los números de chasis de los ND fueron simplemente registrados en los archivos como modelos Magnetta. Así, se pudieron descubrir unos 25 ND, pero podría haber unos 48, aunque no se está seguro del tema. El auto de la nota fue entregado en 1934 por la concesionaria University Motors, en Oxford, a Mr. Archibald, un importante hombre de negocios. Actualmente pertenece a Malcom Bailey, un banquero inglés, quien gracias a los conocimientos del propietario original, pudo iniciar una profunda restauración, debido al pésimo estado en que se encontraba cuando fue adquirido: un chasis desnudo con un montón de cajas que contenían las partes del auto. Pasaron diez años hasta que el pequeño MG volvió a rodar. Cuando se reparó la estructura del chasis, fueron descubiertos trazos de la pintura original azul. Con ayuda del Club Inglés de MG, Malcom encontró un color en el catálogo de la British Leyland Motor Company denominado "Carulean Blue", que era lo más cercano al tono. Pero, apareció otro misterio. Los guardabarros delanteros que venían con el auto tenían una forma particular, son los faldones típicos en los autos de la preguerra. Para que quedara completo, Malcom utilizó un par de guardabarros delanteros de un J2 Midget, que se creía respondía a las especificaciones originales.
Al auto le faltaban la mayoría de los componentes del tablero, incluso hoy en día, nadie sabe a ciencia cierta cuáles eran los instrumentos correctos. Todos los ND con los que Malcom se cruzó eran diferentes, no sólo de su propio auto, sino entre ellos. Para quienes crecieron con los autos modernos, conducir el MG ND es una rara experiencia. Los pedales están distribuidos como en un vehículo actual, y la palanca de cambios está en el interior, en el medio. No hay sincronización para la primera, así que hay que recurrir al doble desembrague para evitar displacenteros sonidos de la transmisión. Debajo de la palanca de cambios, un par de manivelas retienen al acelerador en una posición fija cuando se calienta al motor dirigiendo el flujo a los carburadores SU dobles y para mantenerlo funcionando en frió se requiere algo de experiencia y maña. Cuando su temperatura alcanza el nivel adecuado, responde al acelerador con rapidez y un sonido adorable. El problema que sigue es cómo frenar este auto. Para lograr detenerlo totalmente, es muy probable terminar con las manos transpiradas, mientras se accionan los cuatro tambores operados por cable montados en las ruedas de 18 pulgadas, con llantas de rayos. Nadie ha podido precisar la potencia del motor de este MG ND, pero una estimación calificada estaría alrededor de 45 HP, mientras que los tiempos para acelerar de 0 a 100 km/h se mantienen en una incógnita teórica. Malcom asegura que su velocidad máxima está en el orden de los 140 Km/h, pero alcanzarla se convierte en un asunto difícil.
Fuente:
elgarage.com
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