Motor : Montaje del motor bloque y Cigueñal
Durante el proceso de reparación, los distintos órganos del motor se han sometido a la acción de herramientas variadas de mayor dureza que los materiales que están construidos dichos órganos: la rectificación de piezas siempre deja adheridas partículas abrasivas procedentes de las muelas, lo mismo que el lijado deja residuos entre el aceite que las rodea. Si no eliminamos cuidadosamente estas partículas extrañas, provocarán en el interior del motor un verdadero proceso de esmerilado, volviendo a estar en poco tiempo en peores condiciones que al inicio de la reparación. Todos los elementos que se monten han de ser lavados previamente con petróleo o gasolina limpia y secados con aire a presión para eliminar completamente cualquier residuo. En el caso del bloque motor, la limpieza debe ser especialmente esmerada y prestar especial interés al deshollinado interior de los conductos del aceite. Si quedasen obstruidos pueden ser causa de averías graves producidas por la falta de engrase adecuado de las piezas móviles. Cuando existan dudas es aconsejable efectuar un trabajo más minucioso y pasar un escariador o una lima guía por los conductos obturados. La limpieza y pulido de los cilindros o camisas requiere también atención. Para ello podemos ayudarnos con una lija de agua de grano fino empapada en aceite, con la precaución de eliminar después cuidadosamente los residuos de esmeril. La verificación visual del estado de la superficie de apoyo de la culata (buscando la presencia de ralladuras profundas, poros o roturas del material) evitará posibles problemas derivados de la falta de estanqueidad del circuito de refrigeración o engrase. En ocasiones es posible eliminar el óxido y los depósitos dejados por el agua en el circuito de refrigeración, como en el caso de bloques con las tapas laterales desmontables. Debemos realizar el mismo proceso de limpieza sobre el cigüeñal, verificando que los conductos de aceite estén libres de tapones; para ello se puede utilizar el aire del compresor. Antes de colocar el cigüeñal en el bloque, preparemos los sellos delanteros y traseros para el aceite, retenes o junta grafitada, como en el motor que ilustra el reportaje. La colocación cuidadosa de estos elementos evitará pérdidas de aceite que podrían echar a perder todo el trabajo de reparación efectuado. Cuando se monten los retenes lo haremos con abundante aceite y sumo cuidado, para que el labio de goma no se desgarre al dejarlo correr sobre la superficie metálica. En cuanto a la junta de prensa estopa o gratificada, es conveniente cortarla de un tamaño mayor del necesario a fin de ajustarla en pruebas sucesivas con ayuda del propio cigüeñal y suficiente lubricación. Antes de instalar los casquillos de bancada sobre sus puentes debemos efectuar una última limpieza con gasolina y eliminar cualquier residuo de partículas que podrán recalcarse en el metal blando antifricción, y que forzaría el giro del cigüeñal. A la hora de ajustarlos en sus asientos podemos valernos de un taco de madera, pero cuidando que no se produzcan arañazos en las superficies. Todos los elementos que se vayan colocando de forma definitiva deben impregnarse con abundante aceite de motor limpio. Esta precaución resulta fundamental durante los primeros instantes de la puesta en marcha del motor, porque de no hacerlo la mecánica puede agarrotarse de inmediato. Cuando todos los casquillos de los puentes de bancada estén montados y bañados en aceite es el turno del cigüeñal. No hay que olvidarse de la cadena de distribución o de los engranajes. En algunos motores es posible que éste sea el momento de colocarlos en su sitio. Debemos verificar en cada paso que el cigüeñal gire libremente, sin trabas. El montaje de los casquillos en estos puentes se hará utilizando un martillo de poco peso. Los tornillos que fijan los puentes al bloque deben estar perfectamente pulidos, y el fileteado aceitado para que los datos que nos dé la llave dinamométrica sean reales. Al apretarlos debemos conocer la cifra exacta que indica el fabricante. Empezaremos dando un apriete al primer puente y al último, tensando los tornillos en cruz y verificando el libre giro del cigüeñal. Se continuará del mismo modo con los puentes centrales. No debe apreciarse ningún endurecimiento significativo de giro del cigüeñal, ya que el rectificador habrá previsto un huelgo para la circulación del aceite. Si no fuese así debe desmontarse de nuevo hasta encontrar la causa del defecto. Una vez que el cigüeñal esté montado, engrasado y gire correctamente sobre sus casquillos, continuamos con el montaje de los pistones. La función del fleje es ceñir los segmentos y facilitar la entrada del pistón en el interior del cilindro. Aclaramos que estamos hablando de un motor equipado con cojinetes postizos. Los propulsores más antiguos utilizan cojinetes de metal antifricción fundidos directamente sobre los puentes, que se ajustan de forma muy distinta.

Fuente:
elgarage.com
Motor : Montaje del motor bloque y Cigueñal Motor : Montaje del motor bloque y Cigueñal |
|