Alfa Romeo : Historia
1915-1925 Cuando la fábrica fue adquirida por Nicola Romeo, en el pequeño círculo metálico se escribió: ALFA ROMEO-MILANO.
1925-1946 Tras la victoria del 1er Campeonato Automovilístico Mundial con el P2, la marca se rodeó con una corona de laurel de metal repujado. El diámetro del círculo pasó de 65 a 75 mm.
A partir de 1930 se redujo a 60 mm y así permaneció hasta 1945. 1946-1972 Con la caída de la Monarquía y tras la proclamación de la República, los nudos saboyanos se transformaron en dos líneas onduladas. El diámetro era de 54 mm.A partir de 1950 se realizó en latón esmaltado manteniendo el diámetro de 54 mm y a partir de 1960 se realizó en material plástico.
1972-Hasta la fecha Con la construcción de la planta ALFASUD de Pomigliano, desapareció de la marca la palabra MILÁN y se mantuvieron los dos símbolos milaneses encima de los cuales se encuentra la inscripción ALFA ROMEO.
HISTORIA DE LA MARCA ALFA ROMEO
En el origen de la historia de Alfa Romeo encontramos la "Società Italiana Automobili Darracq" fundada en Roma en 1906 para la fabricación de automóviles de poco costo, pero tanto el comienzo como el desarrollo de esta empresa encontraron enseguida muchísimas dificultades ya que el mercado del automóvil, que había experimentado un fuerte crecimiento desde que nació a principios de este siglo, ahora sufría una especie de estabilización con una reducción de la venta de automóviles.
Las plantas, que se erigieron en Milán en el área denominada el Portello, en primer lugar pasaron al grupo italiano, formado en su mayor parte por aficionados al automóvil, con la denominación "Alfa Anonima Lombarda Fabbrica Automobili", para pasar posteriormente en 1915 a Nicola Romeo y luego a su empresa la "Accomandita Ing. Nicola Romeo e Co."
Nicola Romeo nació en 1876 en S.Antimo, provincia de Nápoles y se licenció en ingeniería en 1900 adquiriendo alguna experiencia en el extranjero, hasta que en 1911 hizo la sociedad comanditaria simple "Ing. Nicola Romeo e Co." que fabricaba maquinaria y materiales para la industria minera.
Esta empresa en 1915 le permitió comprar las plantas del Portello y dedicarse a la producción de material de tipo bélico; ya había comenzado la Primera Guerra Mundial y la demanda que el estado hacía de camiones y motores era cada vez mayor. Una vez acabada la guerra en 1918 el nombre de la empresa cambió en "Società Anonima Ing. Nicola Romeo e Co." y, al mismo tiempo, se absorbieron: Officine Meccaniche de Saronno, Officine Meccaniche Tabanelli de Roma y Officine Ferroviarie Meridionali de Nápoles. La nueva empresa, creada el 3 de febrero de 1918, tenía por objeto "la instalación y el ejercicio de industrias mecánicas, siderúrgicas, agrícolas, mineras, químicas y de extracción en general, especialmente... para el ejército, la aviación, la marina y la agricultura... motores de explosión para cualquier aplicación; aviones, automóviles, locomotoras y material rodante en general".
Como todas las empresas que habían dedicado el período de la guerra a la producción aeronáutica o de vehículos pesados, la empresa recién nacida también tuvo que afrontar el problema de la reconversión, así como todos los problemas que derivaban de la recesión económica y del término del período bélico.
De todas formas, consiguió solucionar sus problemas gracias a la ayuda del "Consorcio de subvenciones de los valores industriales", abandonando cada vez más la producción aeronáutica para especializarse en automóviles, algunos de los cuales consiguieron grandes éxitos deportivos.
En los años 20 la empresa se vio afectada por otra crisis, pero esta vez vinculada a la Banca Italiana di Sconto (Banco Italiano de Descuento) que poseía la mayor parte de las acciones, de manera que en 1927 se llegó incluso a pensar en liquidarla. Pero Alfa Romeo ya había adquirido fama tanto en Italia como en el extranjero, entablando relaciones comerciales con varios países como América, España, Inglaterra y muchos más.
Nicola Romeo, Presidente desde 1918, no aceptó los drásticos cambios que querían llevarse a cabo, concluyendo definitivamente en 1928 sus relaciones con Alfa Romeo por discrepancias insuperables. En 1923 pasó a la gestión del IRI, decidiéndose una reestructuración interna para llevar a la empresa a una mejora paulatina y proponiendo el nombramiento de un Consejo de Gestión, elegido a medias por los socios capitalistas y a medias por los trabajadores, con la tarea de preparar un nuevo Estatuto y llevar a Alfa Romeo a un nivel competitivo respecto a las demás fábricas de automóviles.
La reestructuración no sólo tuvo lugar gracias al IRI, sino sobre todo gracias a la actuación del nuevo Director General, Ugo Gobbato, que entró a principios de los años 30 y que permaneció hasta que terminó la Segunda Guerra Mundial, cuando fue asesinado en circunstancias que aún no se han aclarado.
Así pues, se trataba de cambios drásticos, de despidos, pero no de ligereza en las decisiones del Director General quien trataba de dar gratificaciones económicas más adecuadas al trabajo realizado.
Con la actuación de Ugo Gobbato el destino de Alfa Romeo empezaba a tomar un aspecto distinto, de manera que la plantilla del Portello llegó a 6000 operarios, mientras que en 1938 se comenzó a construir una nueva planta en Pomigliano d'Arco (Nápoles), aumentándose notablemente el capital.
Ya en 1934 el Director General había informado al Consejo de Administración que la reestructuración no había afectado sólo al personal, sino que también se había sustituido la maquinaria con otra más eficiente y moderna para mejorar la calidad de la producción. Pero tan sólo el año siguiente Alfa Romeo fue declarada militarizada y en 1936 ya estaba totalmente absorbida por la producción de motores de aviación y pequeños camiones, relacionada directamente con las necesidades bélicas que surgieron con la participación de Italia en el conflicto de Etiopía y en la guerra civil española.
Cada vez se estaba acercando más la Segunda Guerra Mundial y la Planta S.Martino de Pomigliano d'Arco también comenzó a fabricar motores para la aviación, a pesar de que todavía no se había terminado su construcción, y en 1940 se creó la nueva Sociedad denominada "Società Anonima Alfa Romeo Africa Orientale".
Cuando Italia entró en la guerra, Alfa Romeo también se encontró implicada con numerosas dificultades de organización, ya que los suministros eran cada vez más escasos mientras que, por el contrario, los ataques aéreos eran cada vez más frecuentes.
Las fábricas tuvieron que sufrir tres ataques que pusieron en un grave apuro a la empresa: el primero el 20 de febrero de 1940, otro el 13 de agosto de 1943 y el último el 14 de febrero de 1944.
Tras el último bombardeo las autoridades alemanas decidieron descentrar los talleres ubicándolos en lugares más seguros.
Esta decisión, que también se tomó por voluntad de las autoridades alemanas, fue sumamente útil para la empresa no sólo para salvar la maquinaria, sino también a los obreros evitando así su deportación a Alemania; Gobbato siempre mostró su preocupación porque sus operarios no sufrieran atropellos de ningún tipo ni de las autoridades alemanas ni fascistas.
Mientras tanto la situación económica de Alfa Romeo también durante el período bélico registró un balance positivo. Aunque la planta de Pomigliano el 30 de mayo de 1943 sufrió un ataque aéreo que provocó su destrucción y la muerte de los trabajadores que en ese momento se encontraban allí.
En 1944 Alfa Romeo bajo la presión de las autoridades alemanas en principio tuvo que unirse en un Consorcio con Isotta Fraschini, añadiéndose más tarde también las Officine Reggiane formando una sociedad denominada CARIM para la construcción de algunas piezas del motor Junkers.
Este Consorcio, deseado y nacido cuando la guerra estaba a punto de acabarse, fue abandonado muy pronto por las autoridades alemanas que ya se batían en retirada hacia el norte.
El final de la Segunda Guerra Mundial, y después del asesinato de Gobbato, el destino de la empresa pasó a Pasquale Gallo; entrando primero como Comisario extraordinario luego llegó a ser Presidente, con la tarea de "desmilitarizar" las plantas para orientarlas otra vez hacia la producción de automóviles y vehículos para el mercado civil. Si al final de la Segunda Guerra Mundial el problema mayor de la empresa había sido el de conquistarse un mercado incluso tratando de ganar a la competencia americana que estaba haciéndose más fuerte, ahora ya no sólo era una cuestión de mercado, sino que la empresa se encontraba asimismo ante el hecho de tener que reconstruir todo lo que había ido destruyéndose en los años anteriores, tratando de que Alfa Romeo volviera a ser la empresa que era antes del período bélico.
De todas formas, las plantas de Pomigliano permanecieron abiertas, y en 1967 se añadieron a las de la producción del coche Alfasud. En 1948 la empresa pasó directamente bajo la dirección de Finmeccanica y a partir de aquel momento cambió la producción: ya no se hacían camiones ni motores marinos, sino coches en serie que encontrarían una buena aceptación de mercado y devolverían a Alfa Romeo el nivel que tenía antes de la segunda guerra mundial.
La verdadera recuperación se produjo en los años 50 cuando llegó a la cumbre de la empresa Giuseppe Luraghi, que ya había sido Director General de Finmeccanica, quien había comprendido que la motorización se había convertido ya en un fenómeno de masa y que la producción tenía que adaptarse produciendo coches de tipo mediano y más comerciales.
De esta forma, Alfa Romeo se encontró en una situación económica favorable hasta que en 1960 se comenzó con la construcción de nuevas fábricas en Arese, que empezaron a funcionar en 1963, dado que el Portello ya era insuficiente para aceptar la nueva carga de trabajo (se pasó de las 6.104 unidades de 1955 a las 57.870 de 1960). También en los mismos años se decidió crear una nueva planta en Pomigliano para fabricar coches de segmento inferior.
En 1972 Luraghi abandonaba Alfa Romeo, la cual tuvo que afrontar un largo período de transición hasta la llegada en 1978 de Ettore Masaccesi quien realizó una nueva reestructuración, la segunda después de la que había realizado Ugo Gobbato en los años 30, para integrarla mejor en la nueva coyuntura económica y de mercado. Alfa Romeo no consiguió seguir con el proceso de crecimiento al que le había acostumbrado Luraghi, y tampoco la empresa mixta con la fábrica de automóviles japonesa Nissan (A.R.N.A.), para la producción de un nuevo coche, dio los resultados esperados, así que en 1986 Finmeccanica la cedió al grupo FIAT que la concentró junto a Lancia en un nuevo grupo denominado "Alfa Lancia S.p.A.", el cual empezó a funcionar operativamente en 1987.
Cita de elgarage.com
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