Talbot-London 90 Sport/Racing : Toda la potencia de un purasangre (II)
Además, esa carrera larga le confiere un fuerte par desde las mínimas revoluciones, por lo que el tirón de arrancada es impresionante. Todavía podría dejar clavados a la mayoría de los coches actuales.
En principio, desconfiábamos de la suspensión trasera, pues ese sistema semicantilever no parecía muy capaz de guiar correctamente el eje posterior; pero, en la práctica, no hemos notado derivas ni sensaciones extrañas. La estabilidad, dentro de las lógicas limitaciones que imponen sus antiguos planteamientos, es francamente buena.
Tan sólo el cambio de preselección nos limita para disfrutar plenamente, pues requiere un período de adaptación. Tenemos que anticipar el próximo cambio de velocidad colocando previamente la manecilla del selector de mano en la posición elegida, aunque ese cambio no se llevará a cabo hasta que hagamos un pisa-suelta en el pedal de embrague. A los neófitos nos resulta engorroso, pero es cuestión de práctica, ya que en su tiempo se le consideraba más rápido y seguro que el sistema convencional, y de hecho los Talbot London no fueron los únicos que lo utilizaron en carreras.
En fin, en resumidas cuentas se trata de uno de los mejores exponentes de aquella generación de deportivos británicos que surgió en el período de entreguerras. Coches apasionantes e inolvidables como fueron los Bentley (sobre todo los de William Owen), Lagonda, Alvis... y también los Talbot-London.
Fuente:
http://motor.terra.es
Talbot-London 90 Sport/Racing : Toda la potencia de un purasangre (II) Talbot-London 90 Sport/Racing : Toda la potencia de un purasangre (II) |
|