Volkswagen Touareg R5 TDI: Una todo terreno con mucha personalidad.
El Touareg, además de unas generosas dimensiones, muestra la imagen de corpulencia que está dominando el segmento de los todoterreno y SUV de lujo, con unas formas más equilibradas que las agresivas del Porsche.
La personalidad de la berlina se percibe claramente en el interior, en el que se dibujan casi con exactitud el salpicadero, los paneles de instrumentos y las botoneras. La percepción de calidad en el habitáculo es considerable y, en general, resulta sobrio y elegante, a pesar de que esta versión es algo más austero que las V8 y V10.
El espacio, muy luminoso, es más que sobrado para cinco personas adultas, que disponen de un generoso maletero para el equipaje. La posición de conducción es cómoda y elevada para dominar la evolución del coche, especialmente fuera del asfalto.
El interés de esta última versión de la gama está en el motor, un cinco cilindros de 2.5 litros construido en aluminio que ha sido desarrollado a partir de una de las bancadas del V10, una solución que ya ha sido empleada en alguna ocasión por el grupo, como fue el caso del Porsche 924, equipado con un 2.0 litros que era una de las líneas del V8 firmado por Audi.
En este caso, el R5 está gobernado por una transmisión manual de seis velocidades -puede adquirirse con la caja automática/secuencial Tiptronic- que logra un buen rendimiento del motor, con prestaciones para mover con mucha agilidad las casi dos toneladas y media de este musculoso todoterreno.
Este cinco cilindros empuja desde muy abajo y permite, con la caja de seis velocidades, ritmos de rodadura especialmente alegres en las zonas más retorcidas, en las que la suspensión neumática de la versión (es una opción de algo más de 3.000 euros) hace posible el dibujado de curvas y contracurvas sin desplazamientos de masa peligrosos.
El sistema neumático CDC (Continuous Damping Control) hace una regulación continúa de los amortiguadores, lo que es propicio para conducción en todo tipo de terreno con un elevado confort.
Las grandes ventajas del sistema se aprecian fuera del asfalto, ya que el coche puede elevarse a una posición en la que sólo se desenvuelven los más profesionales, por lo que salvar obstáculos de dificultad sólo está limitado por la factura de los neumáticos y la valentía del conductor.
La transferencia de la potencia al suelo se hace por medio de un sistema de tracción permanente a las cuatro ruedas con tres diferenciales (el central con posibilidad de bloqueo) cuyo reparto entre uno y otro eje, según las condiciones de adherencia, está a cargo de la electrónica. En situación normal, el reparto de tracción entre el eje delantero y el trasero es del 50%.
Sobre asfalto, el Touareg, tiene maneras ágiles de un turismo, favorecidas por unos neumáticos de serie que son específicos para carretera y nada apropiados para moverse sobre tierra.
Entre otros sistemas se cuenta con la ayuda de un servosistema de arrancada en pendiente, que se activa automáticamente cuando está en marcha el motor y se mantiene el Touareg frenado con el pedal o el freno de estacionamiento, y cuando están conectadas la primera o la marcha atrás y se mantiene pisado el embrague.
En cuanto el conductor libera nuevamente los frenos, el vehículo frena activamente y permanece parado con el freno aprisionado, y al volver a embragar la electrónica libera progresivamente los frenos, lo que permite arrancar con mucha suavidad.
La función se complementa con un sistema de asistencia automática en bajada cuando el vehículo baja una pendiente de más de un 20% de inclinación.
En suma, el Touareg R5 TDI, como la versión más comercial de la familia, ofrece lo mismo que el resto de la gama pero a menor precio (45.590 €).
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Volkswagen Touareg R5 TDI: Una todo terreno con mucha personalidad. Volkswagen Touareg R5 TDI: Una todo terreno con mucha personalidad. |
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